Es difícil no juzgar a las personas. De hecho, parece un tanto imposible suspender el juicio. Juzgar es formarse una opinión sobre algo o sobre alguien, y esto lo hacemos sí o sí. La cuestión es si nos dejamos llevar por ello, o nos “damos cuenta” de que esta opinión está conducida por pre-juicios (opiniones […]

Dignidad: de las palabras a los hechos
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