La misericordia se diferencia de la justicia, pero no se opone a ella: es más poderosa y también más profunda. El amor condiciona la justicia y la justicia está al servicio de la caridad. «La primacía y la superioridad del amor frente a la justicia (que es característico de toda la revelación) —resume Juan Pablo […]

La justicia de Dios se llama misericordia
Contenido exclusivo para usuarios registrados
Debes iniciar sesión para ver el contenido completo de este artículo.