En el corazón de las bienaventuranzas, nos encontramos con la ética de la compasión. Bienaventurados los compasivos, porque serán compadecidos. La expresión más diáfana del ejercicio de la compasión queda patente en la parábola del buen samaritano. Es compasivo quien no pasa de largo, quien se detiene, se hace cargo del otro a fin de […]

Bienaventurados los compasivos
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