Hay formas de belleza que no caben en un espejo. No están hechas de líneas, colores o simetrías, sino de cosas mucho más frágiles: un vínculo que sostiene, una red que acompaña, un barrio que protege, un tiempo compartido. La belleza profunda —esa que da salud, calma y sentido— casi nunca encaja en los cánones […]

Lo que no se ve
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